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Enrique Velázquez Martínez

Otra de maestros / Desilusión... /

Era una mañana lluviosa en el suroriente de la ciudad, tercera semana del ciclo escolar 2013-2014, Ruperto, artesano de la construcción esperaba ansioso a su compadre, Filemón, a las afueras de una escuela primaria; éste era de los llamados "media cuchara", algo así como el bachillerato de la albañilería.

Ruperto, de vez en cuando, hojeaba y ojeaba los periódicos del puesto de la esquina. Siempre había sufrido injusticias debido al color de su piel, su bigote hirsuto y sus pelos necios. A los insultos de "pinche indio", "naco" y "paisano" ya se había acostumbrado, pero él sentía orgullo por haber ayudado a edificar varias casas de su localidad. Esta vez, le había llamado la atención las injusticias contra los maestros, aquéllos que les tenía veneración porque le enseñaron a leer, sumar y restar a su primogénito, y éste le enseñó a cobrar en las construcciones.

Preguntó en la entrada de la primaria por dónde saldrían los maestros, pues quería acompañarlos a su marcha para defender sus derechos. Alguien le dijo que no entraban por la puerta principal desde que algunos padres los insultaron por llegar tarde casi siempre, entonces, decidieron entrar por la puerta trasera. Y así lo hizo, esperó al contingente detrás de la escuela.

No tardaron en quitarlo de su improvisado asiento: la banqueta. Una persona dentro de un "Sentra" 2010 le hizo un ademán para que se quitara y Ruperto, obediente, dejó pasar al auto. Después otro auto, ahora un "Aveo" 2011, luego un "Fiesta" 2009, una camioneta "Expedition" 2010; un "Tsuru" 2012; un "Monza" 2012, "Jetta" 2009, "Pointer" 2010 y finalmente un "Ibiza" 2009. Ruperto se estaba desesperando porque no llegaban esos "sufridos profesores" y tampoco su compadre Filemón. Por supuesto, nunca se imaginó que los humildes profesores iban dentro de esos autos a los que les dio el paso.

Por fin, a lo lejos asomó la silueta de su compadre y Ruperto se puso feliz:

-¡Compadre!, ya llevo como una hora aquí, y los maestros pos nomás no llegan, quién sabe qué ira a pasar allá adentro porque llegaron puros coches nuevecitos ¿usté que ha sabido compa?

-Pus malas noticias, compadre, figúrese que me encontré al vecino, ese que no encuentra chamba y que tiene unos lentesotes de fondo de botella y que lee unos libros gordotes.

-Ah! sí, ya sé cual me dice compadre, creo que va en la universidá.

-Pos ése, compa. Y ésos que usté vio son les mesmísimos maistros que íbamos a apoyar.

-¡No la chingue compadre..!

-Y dice mi vecino que sólo trabajan ¡cinco horas y media por un salario! Y que si pueden, dan una "mordida" y les dan otra chamba de cinco horas y media y, claro, otro sueldo...

-¡No la chingue compadre..!

-¡Y que tienen más vacaciones que cualquier trabajador de México!

-¡No chingue compa..!

-¿Ya ve cuando nuestros chilpayates no van a la escuela por casi mes y medio pa´pasar de año?

-¿Qué compadre?

-Pus son sus vacaciones... ¡y se las pagan!

-¡A que la chingada, compadre!

-¿Y ya ve las dos semanas que nos vamos a Oaxaca a la fiesta de "Las tres caídas"?

-¿Qué mi compa?

-Pos son oootras vacaciones... ¡y se las pagan!

-¡uta maa...!

-¿Y ya ve el casi mes de vacaciones que tienen nuestros chilpayates en diciembre?

-¿Qué compadre?

-Pos son oootras vacaciones... ¡y también se las pagan! Y espérese compadre, dice mi vecino que compran una prueba y que ya saben cómo está contestada... y les dan otro dinero más... y figúrese compadre, tienen otras cosas que les llaman días monómicos o seudomicos o no sé qué chingaos compadre, pero ¡también se los pagan!

-¡No la chingue, compadre! ¿Y a éstos íbamos a ir a apoyar? ¡Ya me desanimó, compadre! ¿Y entonces qué piden?

-Pos yo creo que les den una tercera chamba y un tercer sueldo, compadre...

-Mejor vámonos a chingarle a la obra, compadre, ya ve que hay que traer el "chivo" pa´nuestros chilpayates, nosotros qué vacaciones ni que días monómicos ni qué la chingada... ¿Oiga compadre? ¿Tons ahora a quién apoyamos..?

-¡Pos ahí ´sta la chingadera! Vámonos a chingarle mientras... algo se nos ocurrirá...