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Carlos Velázquez Martínez

Ausencias y presencias en reunión de la Conago /

Por: Carlos Velázquez Martínez

Dos personajes de la política nacional, con cargo federal - ¿o serían tres? Usted sabrá mejor, entrometido lector –, curiosearon a más de un centenar de sinaloenses que se encontraban en la parte central destinada a los invitados especiales a la 45 Reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO).

Uno atrajo el morbo político por su presencia. El otro, causó turbación por su ausencia.

El gran salón llamado "Mazatlán III" del Mazatlán International Center (MIC), albergaba a más de mil personas, pero si acaso un diez por ciento era parte de la clase política y empresarial de Sinaloa; casi todos vestían guayabera blanca.

Pasaban las 13 horas y todos esperaban el ingreso del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, pues minutos antes, se había escuchado el eco de los motores de los Súper Puma EC 225, TPH01 y TPH02 (helicópteros presidenciales) aterrizar en la explanada del MIC.

Sin embargo, Peña Nieto y los secretarios de Gobernación, de Hacienda y de Agricultura ingresaron al salón "Mazatlán III A" donde se efectuaba la reunión privada con 30 gobernadores (Ángel Heladio Aguirre Rivero, de Guerrero, no asistió) y el Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Al salón central se dirigió David López Gutiérrez, Coordinador General de Comunicación Social de la Presidencia de la República; en otros estados del país y en otras épocas no hubiera llamado la atención, como ocurrió en Mazatlán.

En cuanto descubrieron, los ojos de los políticos, empresarios, invitados especiales y uno que otro periodista colado a la parte central del salón se suspendieron en la figura del "Pecuni"

Y, obvio, muchos se abalanzaron a saludarlo, agasajarlo, ensalzarlo y ¡claro! para recomendarle o solicitarle un favor "aprovechando que estas aquí, mi hermano, en tu terruño"

Custodiado siempre por su sobrino consentido, Jorge Alan Urbina Vidales, delegado de la Profeco en Sinaloa (ojos y oídos de López en Sinaloa), y por su cuñada Liliana Cárdenas Valenzuela, flamante alcalde electa de Salvador Alvarado, el guamuchilense de 64 años de edad, extendía la mano a cuanto se le acercaba. A unos los abrazaba efusivo, a otros, palmada en el hombro y espalda, y a los menos, simplemente el saludo de mano.

Se dejaba querer, el ahora tutor político del Chilorio Power.

Alfredo Villegas Arreola, coordinador de delegaciones del ISSSTE, y quien fuera cercano colaborador del tristemente célebre Arturo Durazo Moreno, no se despegaba de David. Era inevitable, pues Villegas todo lo trata de capitalizar para sí mismo.

López se acercó a Carlos Berdegué, del Hotel El Cid, quien destacaba en el grupo de saludadores por su estatura. No hubo abrazo, pero si un efusivo saludo. Atrás, Ernesto Echavarría Aispuro, secretario de Salud de Sinaloa, esperaba turno. Y a un costado, Quirino Ordaz Coppel, quien fuera secretario de Administración y Finanzas en el gobierno de Jesús Aguilar Padilla, se mantenía expectante.

Luego, se acercaron Carlos Mario Ortíz Sánchez, subsecretario de Obras Públicas en el gobierno de Malova, comentó algo al oído de Liliana Cárdenas y se alejaron un metro para murmurar entre ellos durante 7 minutos.

Francisco Córdova Celaya estaba a unos cinco metros y rápidamente se acercó para darle los parabienes a David. Un reportero gráfico que burló la valla del área destinada a prensa se acercó y tomó la gráfica. Todos posaron garbosos junto al personaje que atrae los reflectores de la política sinaloense.

Los ex gobernadores Antonio Toledo Corro y Juan Millán Lizárraga conversaban al otro extremo de la franja; fueron los únicos que no se aprontaron a saludar al "Pecuni". Fue David el que se acercó a ellos e incluso, con quienes más dialogó, pues fueron 14 minutos los que conversaron. Toledo asentía con la cabeza y Millán escuchaba atento y luego susurraba al oído.

La reunión de la CONAGO se retrasaba de la hora programada, la mayoría de los asistentes se impacientaban, pero no los que rodeaban a López. Él siguió el protocolo que indica el librito de la política: saludar a todos aunque no los conozcas.

Así continuó hasta el área de empresarios donde los hermanos Juan Manuel y Álvaro Ley lo saludaron adecuadamente. Le siguieron Juan Habermann Gastelum, del Comité Regional de Promoción Económica y Sergio Esquer Peiro, presidente del Codesin.

Una valla metálica separaba a otros sinaloenses, en donde se encontraban Francisco Frías Castro y Roberto Cruz Castro, sentados discretamente entre personajes de tercer nivel. David los descubrió y extendió la mano para saludarlos.

Dos periodistas mazatlecos y una directora de un medio impreso de Culiacán, que lograron colarse hasta la zona VIP no quisieron ser ignorados por "Pecuni" y se acercaron para ser tomados en cuenta del saludo.

Los que de plano si fueron ignorados por el Coordinador de Comunicación Social de la Presidencia, fueron los siempre frustrados reporteros de los "medios locales" Acorralados al final del salón y de pilón marginados de los primeros asientos. Pues una tal "Viri" apartó dos filas de 20 sillas "para la fuente de la presidencia". Y los comunicadores regionales, quitecitos se quedaron en las sillas finales ¡Y tan bravos que se las dan, cuando no hay prensa nacional!

Se anunciaba ya la eminente entrada de Peña Nieto al salón y solicitaban ocupar sus asientos. David López y su fiel escudero Jorge Alán se dirigieron a un costado para tomar su lugar, pero el imprudente de Jorge Abel se atravesó para saludar a David. Todos le sacaba la vuelta a "Ratabel" pero éste ni se inmutaba y con todos sonreía como si no quebrara ningún plato.

Estaba por comenzar la reunión, López había acaparado la atención, pero una ausencia (¿o dos?) seguía inquietando a varios. ¿Dónde está Heriberto Galindo Quiñones? ¿Por qué no vino?

Pocos saben que Heriberto tiene síntomas de hipertensión arterial (en otra ocasión comentaremos al respecto).

Y escasos son los que conocen el comentario que le hiciera un político sinaloense experimentado a Heriberto:

"Tú no ganas una elección para gobernador en Sinaloa... pero a lo mejor, puedes terminar una gubernatura..."

Pocos tampoco supieron que senadores y diputados federales fueron concentrados desde el fin de semana en hoteles cercanos al Congreso de la Unión, por los desmanes que provocaron miembros de la CNTE en víspera de iniciar un periodo extraordinario.

Tampoco llegó Aarón Irizar López, senador de la República.

En cambio si estuvo la senadora Diva Hadamira Gastelum Bajo, pues después de la derrota virtual que tuvo en Guasave, quizá comprende que por ahora no es su momento.

Y entra Peña Nieto al salón. Ahora sí, todos atentos a él. Todavía no es momento del Chilorio Power

¿O sí?