CULIACÁN, Sin., 27 de enero de 2026.- Un atentado contra el secretario de Seguridad Pública Municipal de Culiacán, esta mañana, provocó una serie de balaceras, persecución y al final la detención de civiles. El coronel Alejandro Bravo, resultó ileso. Sin embargo, hubo caos en el sector poniente de la ciudad que provocó la suspensión de clases en varias escuelas.
De acuerdo a información oficial de la propia secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, los hechos se desarrollaron desde las 8_00 horas de este martes cuando el jefe policiaco acudió con elementos a verificar el reporte de una llamada vecinal que manifestaba la presencia de hombres armados por el fraccionamiento Terranova, cercano al aeropuerto internacional de Culiacán.
Al llegar los policías municipales fueron agredidos a balazos y en su huida lanzaron poncha llantas, lo que desató una balacera y persecución por varias calles del sector poniente de la ciudad.
Se provocó un caos, porque hubo balazos cerca de un jardín de niños, por lo que se suspendieron las clases en algunas escuelas cercanas a los hechos.
Después de la balacera fueron detenidos cuatro civiles que portaban armas, fueron puestos a disposición de la autoridad.
Los detenidos son Samuel “N”, de 25 años; Rolando “N”, de 22 años; Josué “N”, de 19, y José “N” cuenta con 17 años, estos cuatro hombres fueron asegurados con cuatro armas largas, equipo táctico y una camioneta Hyundai, línea Tucson.
El Coronel Bravo resultó ileso, pero un policía municipal resultó herido por esquirlas de bala, pero no fueron heridas que pongan en peligro su vida, Fue atendido en la cruz Roja.
La SSPYTM informó que el coronel Bravo no recibió el ataque directo, sino que la agresión provino cuando él acudió con policías municipales a verificar el reporte de los ciudadanos que manifestaron la presencia de hombres armados.
Durante los acontecimientos, unos ciudadanos, padre e hijos, que viajaban en un automóvil, chocaron con una camioneta estacionada frente a una escuela, a donde llegaban padres de familia para dejar a sus hijos al ingreso de clases.
Ante el temor de mayores consecuencias, las autoridades educativas suspendieron las clases en algunos planteles educativos del sector básico y permitieron que los padres de familia recogieran a sus hijos.
Sin embargo, no todos los niños fueron recogidos, porque los padres ya los habían dejado, por tal motivo fueron resguardados en dos escuelas en la colonia Bachigualato en la periferia del aeropuerto.


