Sinaloa Dossier

MARCHAN MILES POR LA PAZ EN CULIACAN

CULIACÁN, Sin., 7 de septiembre de 2025.- A un año de haber iniciado la violencia generada por la disputa de la plaza del Cartel de Sinaloa, entre Los Chapitos (hijos de Joaquín Chapo Guzman) y La Mayiza (Hijos de Ismael Mayo Zambada) este domingo se realizó una marcha de ciudadanos en la capital de Culiacán para exigir a las autoridades federales y estatales a poner fin a ese conflicto y devolver la paz a Sinaloa.

En un año esa disputa criminal ha causado 1,849 homicidios, 1,817 privaciones de la libertad y 6,893 robos de vehiculos, principalmente en los municipios de Culiacán, Navolato, Eldorado, Elota y Mazatlán.

Previo a la salida de los contingentes, Jonás Guerrero, obispo Emérito de Culiacán, dio un mensaje en el que pidió a las autoridades no caer ante la corrupción, sino garantizar la justicia y la seguridad para la ciudadanía.

La manifestación estuvo marcada por la presencia de familias completas, mujeres y hombres que acudieron en solitario, así como niñas y niños que alzaron la voz con mensajes escritos en cartulinas: “Niños sin miedo, queremos paz” y “Mi voz es pequeña, pero mi derecho de paz es grande”. Los organizadores resaltaron que la asistencia totalmente ciudadana, sin la intervención de partidos políticos ni grupos de interés.

Previo a la salida de los contingentes, Jonás Guerrero, obispo Emérito de Culiacán, dio un mensaje en el que pidió a las autoridades no caer ante la corrupción, sino garantizar la justicia y la seguridad para la ciudadanía.

A dos días de cumplirse un año de la guerra entre grupos delictivos, el movimiento inició con una bendición oficiada por el párroco del santuario y continuó con un recorrido hacia la avenida Álvaro Obregón, en el centro de la ciudad.

La manifestación estuvo marcada por la presencia de familias completas, mujeres y hombres que acudieron en solitario, así como niñas y niños que alzaron la voz con mensajes escritos en cartulinas: “Niños sin miedo, queremos paz” y “Mi voz es pequeña, pero mi derecho de paz es grande”. Los organizadores resaltaron que la asistencia totalmente ciudadana, sin la intervención de partidos políticos ni grupos de interés.

El contingente incluyó al personal del Hospital Civil de Culiacán, institución que recientemente vivió un ataque armado en el que cuatro personas ajenas a la delincuencia perdieron la vida. Con batas blancas y mensajes de solidaridad, los médicos y enfermeras caminaron junto a la multitud exigiendo respeto a la vida.

Vestidos de blanco y con pancartas en alto, los asistentes combinaron gritos de “¡Ya basta!”. En medio de la multitud se escuchaban frases como “Culiacán merece vivir en paz” y “Queremos un futuro sin miedo”.

Al llegar al centro de la ciudad, los organizadores subrayaron que la marcha no termina con el recorrido, sino que busca convertirse en un recordatorio constante de que la sociedad sinaloense quiere recuperar la tranquilidad y construir un mejor lugar para vivir.

Durante el acto, un menor tomó el micrófono para exigir seguridad: “Un Culiacán lleno de violencia no va a ganar, porque los buenos somos más”. El testimonio recordó a Gael Sarmiento Ruiz y a su hermano Alexander, asesinados durante un retén del crimen organizado.

La voz también fue cedida a Alma Rosa, quien busca a su hermano desaparecido hace 16 años. “No buscamos culpables, buscamos a nuestros familiares. Queremos tenerlos en una tumba para llorarles, aunque sea”.

Otro momento fue el mensaje de Carlos, hijo de Rubén, un hombre asesinado afuera del hospital de Culiacán. Se trata de una víctima colateral.

“Mi papá no está, pero yo estoy aquí para decirles que en Dios encontré paz en medio del dolor. Los planes de Él no son de maldición, sino de bendición. Les pido que cuando sientan que no pueden más, acudan a Él. Somos más los buenos en Sinaloa”, dijo antes de invitar a un minuto de aplausos por las víctimas.

El clamor ciudadano retumbó en la capital sinaloense: “No están solos, no están solas”. Entre lágrimas, pancartas y plegarias de personas que solo buscan justicia.