sinaloa-logo   baner sinaloa dossier  logo-la-cancha
  

Noticias

¿Quien defraudó a quién?

 ¿Quién defraudó a quién? /                       

 Enrique Velázquez Martínez /

A pesar de quienes creímos que había un despertar en la sociedad y una esperanza en la fuerza que mostraron los jóvenes universitarios, amanecimos con la novedad de que el PRI y su candidato, Enrique Peña Nieto, estaban cerca de regresar a una presidencia que ya habían tenido por 71 años.image

La oposición izquierdista está por documentar las múltiples anomalías que se presentaron en estos comicios. El Instituto Federal Electoral, ya había mencionado con anterioridad que era menos que imposible la realización de un fraude: boletas infalsificables, sistema blindado; además, se escanearían las actas para que todos los interesados pudieran revisarlas. Incluso la izquierda mencionó que, ahora sí, habría suficientes representantes de casillas para cuidar las elecciones. Entonces, ¿Dónde está el fraude?

Según la definición de la palabra fraude dice: Engaño, abuso de confianza. Dolo, simulación. La palabra, fraudulento es: engañoso, falaz. Mentiroso, doloso. La palabra defraudar significa: Privar a uno, con abuso de confianza o con infidelidad, de lo que corresponde en derecho. Frustrar, dejar sin efecto una cosa en que se confiaba. Misma palabra la utilizamos en muchas facetas de nuestras vidas. La madre le dice a la joven de 16 años quien resultó embarazada: "hija mía, me has defraudado". El padre le dice al adolescente que renunció al bachillerato: "me has defraudado". La esposa engañada sentimentalmente reclama al esposo "he perdido tu confianza, me has defraudado". El alumno universitario comenta con sus compañeros: "el profe de historia me ha defraudado". Entonces, ¿Quién defraudó a los 15 millones 535 mil 117 ciudadanos quienes votaron por Andrés Manuel López Obrador? ¿El IFE, el PRI, el PAN, Quadri de la Torre, su patrona, Elba Esther Gordillo, el Narco? ¿Quién?Josefina-Vamos-por-tercer-triunfo-1463176

Esta vez ¿a quién le echamos la culpa? ¿A nadie, o a todos?

Tal vez sea esa sombra invisible que permea por las zonas marginadas del país. A esa bruma apenas perceptible que atraviesa las sierras mexicanas y que increíblemente está habitada por ciudadanos mexicanos quienes todavía hablan un español incipiente y mejor se comunican en su lengua autóctona. A esa atmosfera invisible que respiran los que habitan en infinidad de comunidades rurales que abundan en nuestro país y que, paradoja de la vida, abundan en el Estado de México, donde el candidato priista arrasó en votos. Eso es lo que defraudó a los 15 millones de votantes. Ese "algo" que se convierte en palabra y definición; que puede incluso interpretarse como ofensa, pero que es una cruel y triste palabra: Ignorancia. Analfabetismo. Pobreza.  No sé cuál es la madre y cuál la hija. No sé qué palabra engendra a la otra. A veces se confunden y se tratan como sinónimos.

De una cosa estoy seguro, esas comunidades marginadas que viven en la pobreza, no tienen la culpa de su desinformación y su analfabetismo. También estoy seguro que un sector que se dice patriota, mexicano e institucional, le importa un pito si esos sectores  pudieran salir de su pobreza e ignorancia.

Si alguno de los que leen esto y han viajado a las provincias de nuestro país, sabrán que no miento.imagesCAW6ULNJ

Esa ignorancia, tomando su acepción en el sentido estricto de ignorar algo, fue la que llevó a muchos ciudadanos quienes viven en las zonas arriba referidas, a tomar las migajas priistas y regalar su voto, y lo peor, sin siquiera saber que le hacían un daño al país y traicionaban (insisto, sin querer) a los 15 millones que votamos por López Obrador.

En muchas zonas marginadas de las provincias, mil doscientos pesos casi equivalen a un mes de salario; resulta oro molido para estas personas. Esas láminas y ese cemento que les regalaron, quizá les sirva para hacerle un jacal a sus gallinas o a su cerdito de traspatio y puedan alimentarse por un corto tiempo. No se imaginan, y tal vez nunca lo sabrán, el daño que le hicieron a su país. Y lo increíble: piensan que el candidato tricolor les hizo un gran favor.

Existe un largometraje español que se llama "La lengua de las mariposas". Los protagonistas son un niño y un profesor. El maestro rural enseña a los infantes español y matemáticas; en las tardes después de clases se van a pasear por el bosque para enseñarle botánica, taxonomía y las bellezas de natura, y le dice que aunque no lo crea las mariposas tienen lengua. Posteriormente, cuando llega la guardia franquista y saca de una casa a los insurgentes españoles, los habitantes de ese poblado, por el miedo al ejército franquista, llenan de vituperios a los apresados. El profesor se queda mirando absorto a "su niño" quien lo insulta y apedrea: inocentemente lo traiciona; lo defrauda.

Pero también existe otro sector culpable en las grandes ciudades, como el Distrito Federal, aunque en menor proporción de número, pero igual proporción de culpa. No hizo falta investigar demasiado quién vendió su voto al PRI. Largas filas hicieron en la tienda de autoservicio "Soriana" para agotar el saldo que les había regalado Peña Nieto: entre 700 y mil 200 pesos. No tengo idea por qué vendieron su voto. Me imagino, pero me da miedo decirlo sin que suene insultante. Es decir, no fue analfabetismo, pero si fue la ignorancia. Me atrevo a decir que esas personas no leen el periódico, su escolaridad es sumamente modesta, y su información acerca de los 70 años del PRI en nula. Su información es la que da Televisa y TV Azteca, por tanto se deduce el porqué vendieron su voto.

Tal vez nunca sepan ni sabrán que a quien regalaron su voto es el partido que mandó asesinar a miles de estudiantes en 1968; que asesinó y desapareció a centenas de ellos en 1971. Al partido de José López Portillo, su compadre Arturo Madrazo y su colina del perro; Al partido de Carlos Salinas de Gortari, de quien se sospecha la muerte de Luis Donaldo Colosio; del partido de las grandes devaluaciones y del robo del siglo: el fobaproa; del partido que mandó reprimir a los pobladores de Atenco.

Una aclaración. Todos los partidos tienen lo que llaman "voto duro", estos son los simpatizantes del partido, que siempre han votado por él y que en su mayoría son parte de su estructura. A éstos no me refiero. Existe otro sector de llamado voto útil, son los que inclinaron la balanza a favor de Peña Nieto; a estos son a los que me refiero.

Todas esas personas quienes votaron por el PRI, nos "llevaron entre las patas" a estos 15 millones y medio quienes exigíamos un cambio. Y por esas personas seguiremos padeciendo las impunidades económicas de las televisoras y las grandes empresas que evaden impuestos o que los disfrazan. Por esas personas seguiremos padeciendo las transmisiones infames, estúpidas, insultantes y denigrantes como "Laura de todos" o "Cosas de la vida". Seguiremos padeciendo los falaces, bobos y ridículos  melodramas del duopolio televisivo. Seguiremos padeciendo el veneno informativo de todos los canales. Seguiremos escuchando si a equis artista ya le salió la muela del juicio o si ya lo atraparon con una nueva novia.

Nosotros, los 15 millones y medio, tenemos la obligación moral como ciudadanos mexicanos de no sentirnos derrotados (15 millones y medio no es cualquier cifra). Debemos seguir superándonos y ayudando al "otro sector" a que esté bien informado. Ayudarles a apagar la televisión y prender un libro o la navegación en internet. Seguir denunciando los abusos e injusticias del obsoleto aparato gubernamental.

El camino es largo, sinuoso, con nubarrones que lo oscurecen, pero sólo así ayudaremos a ese otro sector (que nos defraudó) a estar informados, y en un futuro sea difícil ser persuadidos, y ni una maldita televisora vuelva a hacer que nos vuelvan a defraudar.